Panorámica
 
Familia Yllobre
 
 
Manolo el ciego

MANUEL YLLOBRE BELLO,  natural y vecino de  Ares (1.898-1.959), soltero, músico-pianista de profesión. En su niñez, cuando contaba con la edad de cinco años, por un accidente casual propiciado por un hermano suyo,   que  le afectó a la vista quedó ciego de por vida.

Cuando llegó a una edad conveniente para decidir sobre su futuro y debido a su minusvalía, sus padres, optaron por mandarlo a estudiar a una escuela de lectura y escritura  para ciegos por el sistema braille, en Santiago de Compostela, cuyos signos son combinaciones de puntos  marcados en relieve para poder leerlos  con los dedos. Existen ediciones en braille de los libros de texto.

Estudió solfeo y piano y una vez graduado para el ejercicio de la profesión, durante un tiempo actuó en cafés cantantes  y otros lugares  de recreo; (en estos lugares no pudo recrear mucho la vista porque como dijimos “era ciego”…). No tardó mucho tiempo en dejar Santiago, regresando  a Ares, su pueblo natal, y ya toda su vida profesional la dedicó a la música como pianista.
Amenizaba bailes en el Casino Aresano casi todas las tardes-noche de los domingos, y mas sitios de la comarca; era el organista en  las iglesias de la zona en actos litúrgicos (misas solemnes, funerales, etc.), ensayaba y dirigía corales y tenía un oído exquisito para la música, hasta el punto  que le llamaba la atención por su nombre, con enfado, a los que desafinaban.
Otras cuestiones a señalar de su vida cotidiana eran: recorría las calles de Ares en toda su extensión sin la ayuda de otras personas, sabía en todo momento el lugar en que se encontraba situado, en el pueblo. Viajaba a Ferrol, donde vendió durante un tiempo el cupón de ciegos (una lotería conocida como los diez iguales). Recorría  la ciudad  sin mayores dificultades, la única ayuda que precisaba  era en  el desembarco de la lancha de Mugardos que transportaba los viajeros de un lado al otro de la ría; iba acompañado por un sobrino y ya puesto el pié en Ferrol, era él quien guiaba a su ayudante de corta edad.
. Practicaba el juego de la baraja, jugaba con las cartas que él aportaba, marcadas en braille y sus compañeros de partida le iban contando cada uno la carta que ponían en la mesa de juego. Jugaba también al dominó, con los dedos identificaba las fichas que la correspondían y luego los compañeros en voz alta señalaba la ficha que cada uno  colocaba sobre la mesa.
Hombre de carácter, fuerte tal vez por su minusvalía y gran conversador, visitaba con frecuencia los establecimientos de bebidas, por aquello de la conversación; A veces estas visitas tenían algunas consecuencias y se confundía con la partitura.
“Manolo, el Ciego”, sigue vivo  para bien, en nuestro recuerdo..
Hecho un esbozo de la vida musical de “Manolo el Ciego”, nos introducimos en otra faceta  también muy interesante: Contaba con dos sobrinos, que gracias a Dios están entre nosotros, nombrados Antonio (Chichi) y Leovigildo (Gildo) con quienes convivió y los formó musicalmente. Les enseñó solfeo y a tocar el piano, por el tiempo necesario hasta alcanzar el nivel de músicos profesionales, formando parte de buenas orquestas y conjuntos musicales de Ferrol y su contorno. Fue la mejor herencia que les pudo legar, el don de la sabiduría y el ejercicio de una profesión como medio de vida.
Fueron supliendo  a su tío en sus ejecuciones musicales uno tras otro, como profesores de solfeo, directores de corales, formación de coros parroquiales ,actúan en bodas, solemnidades  de actos litúrgicos, rondallas, comparsas, etc. Donde surgían grupos de amigos dispuestos a hacer ”juerga” allí aparecía uno de los hermanos, con su acordeón-piano  y de manera desinteresada llenaban de alegría  y animaban a los participantes.
En la parte orquestal no solo fueron componentes de buenas orquestas si no que  llegaron a formar su propia orquesta musical, llamada “Orquesta Yllobre”, de Ares. Se dio a conocer o lo que es lo mismo actuó por primera vez en las Fiestas de Ares en Honor de San Roque, el día 16 de agosto de 1.959. El que fundó la orquesta fue “Chichi”, siendo la mayoría de sus componentes de Ares (ocho de Ares y cuatro de la comarca). Alcanzó grandes éxitos, actuaba en toda clase de festejos y salas de baile de los pueblos de la comarca. A destacar el dúo de sus animadores: “Toni” (Toñito Bujones ) y “Perkins”( Rogelio Percedo), los dos de Ares. En la actualidad aún hacen uso de sus destacadas voces, en corales y rondallas del pueblo. El de mayor edad era Eduardo Carnero Montero, que sin mayor esfuerzo hacía sonar el contrabajo.
Finalizo sin alargarme en este relato, como es mi costumbre, proponiendo se premie de alguna manera o simplemente se haga público reconocimiento a los Hermanos Yllobre, que tanto bien   hicieron por las artes musicales de nuestro/su pueblo.
                                         ARES, abril 2.011

Orquesta Yllobre Gildo