Panorámica
     
 

 


A ARES

Vestía el Sol sus rayos
En el vaso de cristal
Que abandonaba la Luna,
Llenábase de luz el agua,
Luz luminosa y clara.

Se había dormido el viento
En la ensenada de Ares,
Y Montefaro lejano,
allá en lo alto,
Soñaba.

La ribera de arena blanca,
El vuelo de las gaviotas pausaba.
Todas ellas, tenues, en la arena,
Descansaban de la algarabía
Sórdida de la pitanza.

El pueblo, otrora playa, límpido
en la mañana,
un nuevo canto cantaba,
el canto de sol y arena
Que siempre cantaba al alba. 

Los sueños que allí quedaron
Fueron sueños de mar de plata,
Sueños que un día soñé
En mi más tierna infancia.

Ares, de verdor y mar,
Ares  de sol y viento,
Nordeste fresco y pujante
En las velas marineras.
Barco que navega en tierra,
Hacia el ocaso en Chanteiro,
camino de las Américas
empujado por el viento.

    Javier Vilasánchez Martínez