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FAMILIA Y VIDA

  Los días 6 y 7 de noviembre de 2.010, El Papa Benedicto XVI, cabeza visible de la Iglesia Católica y Jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano, por petición expresa de las Autoridades eclesiásticas y estatales españolas, tuvo la gentileza de acudir a visitarnos y confortarnos con el magisterio de su palabra.


Articulo

El Papa, Joseph Ratzinger, para satisfacción de sus seguidores, en nombre de Jesucristo, tiene un bagaje cultural de gran nivel, domina por lo menos seis idiomas (alemán, italiano, francés, latín, inglés y español) además lee el griego antiguo  y el hebreo. Es miembro de varias académicas científicas de Europa y ha recibido ocho honoris causa d e diferentes universidades.

     En la Misa de dedicación de la Sagrada Familia, entre otras cosas se refirió a la Familia y vida, con estas palabras:

              “Las condiciones de la vida han cambiado mucho y con ellas se ha avanzado enormemente en ámbitos  técnicos, sociales y culturales. No podemos contentarnos con estos progresos. Junto a ellos deben estar siempre  los progresos morales, como la atención, `protección y ayuda a la familia, ya que el amor generoso e indisoluble de un hombre y de una mujer es el marco eficaz y el fundamento de la vida humana en su gestación, en su alumbramiento, en su crecimiento y en su término natural. Solo donde existen el amor y la felicidad, nace y perdura la verdadera libertad. Por eso la Iglesia aboga por adecuadas  medidas económicas y sociales para que la mujer  encuentre en el hogar y en el trabajo su plena realización; para que el hombre y la mujer que contraen matrimonio y forman una familia sean decididamente apoyados por el Estado; para que se defienda la vida de los hijos como sagrada e inviolable desde el momento de su concepción; para que la natalidad sea dignificada, valorada y apoyada jurídica, social y legislativamente. Por eso la Iglesia se opone a todas las formas de negación de la vida humana y apoya cuanto la promueva el orden natural en el ámbito de la institución familiar”.
         El día 6, primero de su estancia en España, entró como peregrino  en  Santiago de Compostela, capital de nuestra Diócesis, con motivo del año Santo Compostelano. Su presencia como `peregrino, a los pies del Apóstol refrescará  la conciencia del hondo sentido  jacobeo de nuestra historia como Iglesia  y como Pueblo. España, en efecto, no se enciente sin Santiago. De aquel gran amigo del Señor recibimos la fe cristiana; una fe, que tras las vicisitudes  de la Alta edad  Media, recobró vigor en la recuperación llevada a cabo por los reinos cristianos, que culmina en una nueva concordia y unidad política, de transfondo católico, y en la proyección de la cultura hispana al Nuevo Mundo, como parte integrante de una de las mayores empresas evangélicas de la historia de la Iglesia.
         En Santiago es patente que la cultura española no   puede entenderse
más que en el marco de la europea, así  como “Europa nace peregrinando”, en particular a Santiago. Los peregrinos que llegaron a ella-hoy representados por el Papa peregrino- venían desde todo el Continente para reencontrar las fuentes de la justicia, de la libertad  y de la vida eterna que los primeros misioneros procedentes de Roma o de Bizancio habían hecho brotar por todas partes en el suelo europeo.
         Recuerden, solo queda un mes para que finalice el Año Santo Compostelano. No se  pierdan los beneficios espirituales que  conlleva.
         Benedicto XVI testigo de Cristo Resucitado.¡Aleluya!.
                                JESÚS VILASÁNCHEZ MARTINEZ.