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D. JOSE GABEIRAS MONTERO

 
 

Cuadro de texto:  D. JOSE GABEIRAS MONTERO, el teniente general y ex jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra José Gabeiras Montero, una de las figuras clave en la frustración del intento de golpe de Estado de 23 F, falleció en Madrid a la edad de 88 años.
            Nacido en Ferrol el 20 de julio de 1916, realizó los primeros estudios en su ciudad natal. En la Universidad de Santiago cursó tres años de Ciencias Fisicoquímicas y durante esa época practicó mucho deporte, llegando a formar parte de la selección nacional de hockey sobre hierba.
            Ingresó en la Academia de Artillería en 1.934  y tomó parte en la Guerra Civil española como alférez y teniente. También lo hizo en la segunda Guerra Mundial como miembro de la División Azul que luchó en Rusia. A lo largo de su carrera militar ocupó numerosos e importantes puestos, como el de del Regimiento de artillería número 13, en Getafe, puesto en el que relevo al entonces coronel  Manuel Gutiérrez Mellado; profesor de la Academia de Artillería y de la Escuela de Estado Mayor, jefe de Estudios de ésta; director de Industria y Material de la Jefatura Superior de Apoyo Logístico, y en 1.977 fue nombrado secretario general para Asuntos de Política de Defensa.
            Ascendido a general de brigada en 1.973 y de división en 1,976 fue ascendido a teniente general de Artillería  y en esa misma fecha se le nombró Jefe del Estado Mayor del Ejército, cargo en el que cesó en 1.984, Pasando  a la reserva activa.
            Durante el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1.981,  actuó con firmeza contra los golpistas, labor por la que fue públicamente reconocido con posterioridad.
            En enero de 1.984, el Rey Juan Carlos le impuso la Gran Cruz de Carlos III por su trayectoria profesional. Además estaba en posesión de la Gran Cruz de la Orden  de San Hermenegildo y la Cruz  Roja del Mérito Militar.
            Retirado en su Galicia natal, en marzo de 2.002, José Gabeiras Montero reapareció en la vida pública tras lustros de silencio. Con 85 años se puso al frente de una protesta  civil contra la construcción  de una planta de regasificación en la ría de Ferrol.
SU VINCULACIÓN CON ARES: Toda su época en situación de jubilado, salvo esporádicas visitas a Madrid, la pasó como residente en el municipio de ARES. Se compró una casa de campo en la parroquia de Cervás. Con sus propias manos construyó el huerto que rodeaba la casa, plantando árboles, cortando maleza, sembrando césped y junto con su esposa, Dª Rosa, formando el jardín,  cultivando flores y todo aquello  que al  entorno  le favoreciese, de acuerdo con sus gustos. Este hermoso jardín no era nada comparado con la armonía y felicidad de que gozaban como pareja.
            Su casa de Cervás está alejada de Ares (capital) unos 4 km. A diario se desplazaba a Ares, donde hacía su vida social y de ocio: consiguió, mediante sus influencias en el Gobierno de Madrid, siendo alcalde D. José Cortiñas Gil, la prolongación del paseo marítimo de Ares, lo que con  posteriores ayudas de la Xunta de Galicia alcanzó la envergadura que tiene en la actualidad. Fue Presidente Honorario del Club Náutico de Ares. Gran conseguidor de importantes mejoras para Ares, en obras públicas. En lo relativo a su forma de pasar su tiempo dedicado al ocio, era un gran aficionado al juego del dominó; se pasaba tardes enteras con sus compañeros jugando, dándole a la ficha y en animada tertulia con ellos.
            En los últimos tiempos de su vida no quería escoltas ni protección especial. No le gustaba el “boato” ni las adulaciones; asistía acompañado de su esposa con mucha frecuencia a oír Misa, tanto en Cervás como en Ares.
            Cuando le llegó la hora de su partida de este mundo, en el funeral de entierro  apenas cuatro militares de alta gradación, por deseo expreso del difunto. El comportamiento de sus familiares de una sencillez digna de encomio. Sus restos mortales descansan en el cementerio parroquial de Cervás, bajo tierra, con una losa que solo da razón de su nombre y apellidos junto con de uno de sus hijos que falleció cuando muy niño ahogado en la playa de Ares.
            Todo un ejemplo para España y en especial para los aresanos (del municipio), por habernos elegido como pueblo tan alto dignatario, haciéndonos coparticipes de su granza espiritual y humana.